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Listeriosis

 

17/06/2019

La listeriosis es una infección causada por la bacteria Listeria monocytogenes.

Aunque es poco frecuente en los seres humanos, la enfermedad suele ser grave, con altas tasas de hospitalización y mortalidad. Durante el año 2017, hubo 2.480 casos de listeriosis en humanos en la Unión Europea, con 227 muertes en 16 Estados miembros, lo que implica una tasa de mortalidad del 13,8%. En España, para ese mismo año, hubo 284 casos confirmados.

Listeria se encuentra en el suelo, las plantas y el agua. Los animales, incluidos los bovinos, ovinos y caprinos, también pueden portar las bacterias.

El consumo de alimentos contaminados es la principal vía de transmisión a humanos. Las infecciones también pueden ocurrir a través del contacto con animales o personas infectadas.

En las personas infectadas, los síntomas varían, desde síntomas leves parecidos a la gripe, como náuseas, vómitos y diarrea, hasta infecciones más graves, como meningitis, septicemia y otras complicaciones potencialmente mortales. Las personas que son más susceptibles a las infecciones por Listeria son las personas de edad avanzada, las mujeres embarazadas, los recién nacidos y las personas con sistemas inmunitarios débiles.

Listeria monocytogenes se puede encontrar en muchos alimentos, como por ejemplo pescado ahumado, carnes, quesos (especialmente quesos blandos) y vegetales crudos.

Cocinar a temperaturas superiores a 65 °C mata las bacterias. Sin embargo, Listeria puede contaminar los alimentos tras su elaboración (por ejemplo, la contaminación puede ocurrir después de que los alimentos se cocinen, pero antes de envasarlos). A diferencia de muchas otras bacterias transmitidas por los alimentos, Listeria tolera ambientes salados y puede incluso multiplicarse a temperaturas frías (entre + 2 ° C y 4 ° C).

La resistencia de esta bacteria, junto con las altas tasas de mortalidad en los seres humanos, hace que el manejo seguro de los alimentos sea primordial para garantizar la salud pública.

Para prevenir la listeriosis es importante seguir buenas prácticas de fabricación, prácticas correctas de higiene y el control efectivo de la temperatura en toda la cadena de producción, distribución y almacenamiento de alimentos, incluso en el hogar.

En el hogar, es recomendable mantener baja la temperatura de los frigoríficos para limitar el crecimiento potencial de bacterias como Listeria.

Para promover la seguridad alimentaria entre los consumidores, AESAN ha elaborado varias recomendaciones para el control de enfermedades de transmisión alimentaria, entre las que se encuentra la listeriosis:

Para mayor información se puede consultar el enlace al Informe de fuentes y tendencias de zoonosis, agentes zoonóticos y brotes de 2017, publicado por la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria, en diciembre de 2018:

https://www.efsa.europa.eu/en/efsajournal/pub/5500

Otros enlaces de interés:

http://www.aecosan.msssi.gob.es/AECOSAN/web/seguridad_alimentaria/ampliacion/informes_de_fuentes.htm

https://www.efsa.europa.eu/en/topics/topic/listeria

https://www.efsa.europa.eu/en/press/news/190604

https://www.efsa.europa.eu/en/press/news/190604

https://www.efsa.europa.eu/en/press/news/190604